Esta semana no tengo encargos. Y, ahora, ¿qué?

“No tengo encargos. Y, ahora, ¿qué?” es probablemente uno de esos momentos que definen nuestra trayectoria profesional. Pero, todas hemos pasado por esto y, en contra a lo que pueda parecer, es un momento perfecto para avanzar en nuestro trabajo.

Dedicarse a la traducción como freelance o incluso estar al frente de un negocio de servicios de traducción es uno de los mejores trabajos para muchas de las personas que estamos aquí. Horarios flexibles, trabajos únicos y colaborar con personas de ámbitos muy distintos al nuestro son solo algunas de las cosas que más me gustan de esta profesión.

Sin embargo, siempre llega esa fatídica semana (o semanas) en la que no hay trabajo. Los encargos no acaban de llegar y esto puede ser un momento difícil tanto a nivel profesional, por el posible impacto económico que puede tener, como personal, ya que la incertidumbre puede ser difícil de manejar.

Pero, no pasa nada. Lo primero que tenemos que recordar es que esto nos ha pasado a todas. Junto con las ventajas de trabajar de forma autónoma vienen otras complicaciones y esta es una de ellas. Antes de que cunda el pánico, es imprescindible que respiremos hondo porque esto también va a pasar.

Lo importante es aprovechar el tiempo entre encargos. Mientras esperamos a que llegue más trabajo, podemos dedicar tiempo a otras tareas que nos pueden traer beneficios, y no solo de los económicos. Aquí os dejo cuatro cosas que que siempre viene bien hacer y que a mí me han ayudado en momentos de incertidumbre.

1. DESCANSAR

Sí, has leído bien. Descansar es mi primera opción porque es imprescindible para trabajar bien. Con nuestros horarios y tiempos nunca sabemos cuándo va a llegar la siguiente avalancha de encargos, así que una de las primeras opciones puede ser tomarnos un día, o incluso toda la semana, para recargar las pilas y estar al 100% cuando llegue el próximo cliente.

2. ACTUALIZAR Y REVISAR NUESTRO CV

No hay tuit sin errata, ni CV con toda la información. ¿Cuándo fue la última vez que actualizaste tu CV? Siempre es útil repasar si hemos hecho algún curso, acudido a algún congreso, etc. Revisa que tu CV esté completo y que estos posibles cambios se vean reflejados en su versión resumida y en cualquier página de perfiles profesionales que utilicemos, como LinkedIn.

3. ENVIAR NUESTRO CV

La mejor forma de encontrar trabajo es buscándolo. Una buena forma de encontrar potenciales clientes es llevar a cabo una investigación y recabar información sobre nuevas editoriales, empresas, etc. que puedan necesitar nuestros servicios.

El siguiente paso será hacer llegar nuestro CV a los potenciales clientes y, para esto, nos remitimos al paso 2. Que nuestro CV esté actualizado y bien presentado.

4. FORMARNOS

Creo firmemente que no puede existir una buena práctica profesional sin formación. Un pequeño descanso entre clientes puede ser el momento perfecto para completar nuestra formación, no solo en traducción, sino también en cualquier otro campo que nos pueda ser útil para mejorar nuestro trabajo.

Hay miles de recursos online, tanto gratuitos como de pago, que pueden ayudarnos a ampliar nuestro conocimiento y no necesariamente en traducción. Puede sernos muy útil hacer un curso sobre biología molecular, ingeniería, moda, literatura… Cualquier campo que nos interese. Siempre es divertido aprender algo nuevo y, además, este conocimiento nos permitirá ampliar nuestros servicios.

5. PONER EN ORDEN LAS CUENTAS Y EL PAPELEO

A veces podemos ir un poco contrarreloj con todas las declaraciones, recibos y papeleo en general. Nunca está de más poner estos asuntos en orden para evitar cualquier retraso o mala gestión horas antes de la fecha límite. Además, como ya dijimos en el punto 1, nunca se sabe cuándo va a llegar la avalancha de trabajo y es mejor estar preparadas.

En cualquier caso, lo importante es recordar que el trabajo acabará llegando y está en nuestra mano estar al 100% cuando por fin lo haga.